La malta es un cereal esencial en la elaboración del whisky, también de la cerveza. Es el propio grano de cebada puesto en un medio húmedo, para hacer que germine y, a continuación, tostado. Depende del tiempo y temperatura de tueste, se obtendrá un tipo u otra.
Las calidades dependen de la zona, aquí hablaré de las regiones escocesas, del cultivo, el agua utilizada y el clima. Estos factores favorecen unas condiciones para obtener una malta con unas determinadas características, que luego aportarán, a su vez, unos aromas y características al producto final: el whisky.



Highland (Ver Wikipedia): Es la zona de producción más extensa, con unas 60 destilerías. Se encuentra en la parte norte de Esccia. Las comarcas más características son las de los Glenlivet y Speyside. Produce unas maltas equilibradas, suaves, afrutadas y con unos ligeros aromas que recuerdan al brezo y a la turba.
Islay (Ver Wikipedia): Pertenece a las Hébridas igual que la Isla de Jura. Es una isla recubierta de turba, lo que favorece una producción de whiskies con carácter, de sabor fuerte y salino. Los whiskies obtenidos son los principales componentes de la mayoría de los blended.
Island (Ver Wikipedia): Pertenece a las Hébridas. Maltas de gusto turboso, aromático y ligeros.
Lowland (Ver Wikipedia): Es una zona poco accidentada, lo que provoca que el agua sea menos dura, por lo que el whisky resulta más meloso y ligero. Suelen utilizarse los whiskies de esta región para elaborar blended.
Campbeltown (Ver Wikipedia): En el extremo noroccidental de las Lowland, conserva su estilo tradicional. Llegó a tener 30 destilerías. Su producto son whiskies elegantes y de fresco aroma.
Más | Lista de destilerías en Escocia (English)




