En la asignatura de Marketing en la Restauración, hablamos el otro día del Buey de Kobe, una de las presumen ser las mejores carnes, para consumir, del mundo. Quizá el secreto sea en el cuidadoso trato que se tiene con los animales durante todo su proceso de crianza.
Estos bueyes son alimentados, entre otros, con cerveza. Ésta estimula su apetito provocando un engorde acelerado. Además también se le producen masajes diarios con sake, expulsado por el masajista que lo escupe sobre el buey y con un guante de crin masajean el lomo. El hecho de los masajes y las perfectas condiciones en las que mantienen a estos animales provocan que su grasa se vea infiltrada entre la carne, recordándonos al verdadero jamón ibérico y produciendo una carne exquisita, a la vez que cara.
Más | Sibaritissimo.
Lee también | Página oficial del Buey de Kobe (en inglés).




