No hablé de la gran polémica que había levantado la participación de Ferrán Adrià en la muestra del arte contemporáneo Documenta XII en Kessel, ya que era la primera vez que acudía un cocinero a este evento y también que Ferrán Adrià no conocía apenas dicha muestra de arte.
Lo que está claro es que ha sido una merecida elección ya que Ferrán Adrià es reconocido como el mejor chef del mundo y su elección ha sido apoyada por grandes chefs internacionales. El caso es que tras su elección, desde las noticias pudimos ver que Ferrán Adrià dijo que “no iba a cocinar en la exposición, y que sabríamos en que consiste su obra, el miércoles día 13“, el misterio estaba servido y estuve buscando algún artículo donde al fin se desvelase su obra, y la he encontrado hoy en Directo al Paladar.
La obra de Ferrán Adrià es simple, el pabellón G, donde se expone la obra de éste, se traslada a su restaurante el Bulli ya que lo considera su museo personal, como él mismo dijo:
“Lo que cuenta en mi cocina no es el plato, es la experiencia de ir a mi restaurante. Es necesario conseguir una reserva, esperar con excitación la llegada del día, después tomar el avión, el automóvil, para llegar a una pequeña bahía perdida y comer 30 platos. Ésta es mi obra”.
Durante el periodo que dure la exposición, una pareja de visitantes de la exposición, serán elegidos al azar y viajarán cada noche desde Kassel hasta Cala Montjoi, para poder cenar en el Bulli y admirar la obra. Una idea algo alocada, debido a tener que ir en avión desde Alemania, pero seguramente, valdrá mucho la pena.
Más información | Tiscali – ElPeriodico
Lee también | “La creatividad no es copiar”




